Calentar una paellera a fuego alto. Agregar aceite y comenzar a sofreir los langostinos. Primero los que tienen cáscara. Aproximadamente 4-5 minutos por cada lado. Retirar y dejar de lado. Repetir con los langostinos limpios. Retirar y dejar de lado.
Agregar un poco más de aceite y cocinar los calamares por 5-8 minutos.
Bajar fuego a medio, agregar más aceite. Transparentar cebolla por 8-10 minutos.
Agregar ajo y seguir cocinando por 1-2 minutos adicionales.
Agregar paprika (permitir que se caliente un poco y así libere su aroma) y agregar el adobo de tomate pimentón (aproximadamente dos tazas de esta preparación). Cocinar por 5 minutos liberando así todos los sabores.
Agregar el arroz y la tinta de calamar y seguir revolviendo hasta integrar todos los ingredientes.
Agregar el vino y el caldo de pollo y de pescado (es posible, dependiendo del tamaño de la paellera, que sea demasiado liquido y toque agregarlo poco a poco). Lo ideal es combinar el vino y caldo en una olla grande e ir hidratando el arroz con esta mezcla.
Agregar los langostinos limpios (dejar los que tienen cáscara para la decoración) previamente sellados y 3/4 partes de los calamares (dejar una parte para decorar la parte superior de la paella). Revolver y seguir hidratando.
Ir agregando la mezcla de vino y caldo al arroz y revolviendo. Repetir hasta agotar el caldo. El grano debe encontrarse al dente en este momento. Es decir un poco crocante al morder.
En este momento, acomodar el arroz (a veces se utiliza la palabra peinar el arroz) dentro de la paellera. Decorar al gusto con los langostinos con cáscara y los calamares que guardamos.
Tapar con papel aluminio y bajar fuego a minimo por 20 minutos.
Antes de servir, decorar con rodajas de limón, perejil o cilantro.